Recargada con absoluta y sorprendente paciencia, la bibliotecaria Verónica Bedón se dirige cada mañana a su centro de labores, que a estas alturas ya ha adoptado como su hogar. Su consigna es servir a sus pequeñines, como ella los llama, pues son unos lectores muy exigentes.
Verónica ha aprendido que la única forma de complacer a sus lectores es conocer de los gustos y preferencias de cada uno, para ello, la mejor estrategia es ser amiga de cada uno de ellos. Para sus chiquitines, ella no es la bibliotecaria, es la `miss Verónica ´.
Todos la ven con admiración, pues no sólo ha sido dotada con una gran paciencia y voluntad, sino también con una belleza particular. Tal es así, que los niños la consideran como un personaje encantado más, de ese mundo mágico que se abre frente a sus ojos a penas cruzan el portal de ese mágico mundo que tiene por nombre `Biblioteca Central de Chaclacayo`.
Por todas estas cosas, Verónica no tienes palabras, más que de agradecimiento para, PROMOLIBRO que ayudó en la implementación de su querida biblioteca. Desde acá sólo nos queda aplaudir y agradecer el apoyo de nuestra amable colaboradora.